martes, 21 de febrero de 2012

Día 1

En mi plan son 5 semanas. Veremos cuántas terminan siendo, ojalá la vida entera. Este último año he cambiado bastante mi estilo de vida, pero no me atrevo a decir que haya construido un verdadero hábito. Sigo siendo de las que se van a de vacaciones o salen de fin de semana y mandan los entrenamientos y comidas saludables por el caño. Luego pago caro las consecuencias.
Como las consecuencias me están sobrepasando, decidí llevar un diario mucho más estricto que me permite concientizar mis aciertos y desaciertos en esto de ser más saludable.
Este primer día, me paré temprano a pesar de haber llegado anoche de la playa. Salí a correr, en ayunas, cosa que muchos dicen es dañino y probablemente tengan razón, pero bueno, una cosa a la vez.
Troté desde los Dos Caminos hasta el Parque del Este. Ahí corrí (a mi ritmo relajado) un par de vueltas largas de las que creo tienen algo más de 4 kilómetros. No llevé reloj, ni ipod ni nada. Mi pie izquierdo se durmió dos veces; lo cual es una novedad para mí y espero que no sea más que una necedad ocasional de un cuerpo flojeando. Estiré y regresé a casa.
Desayuno sano. Veremos como sigue el día. Apuesto a un almuerzo en la misma onda y cena también. Estoy recortando la cantidad de carbohidratos porque mis problemas de azúcar están desatados. Pronto me haré los exámenes.
Mi persecución con el peso tiene tres causas: la insulina, lo que me cuesta correr y el temor a no verme bien, siendo la primera la más preocupante, la segunda la más recurrente y la tercera la absoluta vanidad, pero evidentemente la menos seria de todas (que se resuelve además con una buena escogencia de ropa).
CAF será para el año que viene. 5 semanas marcan el día de la carrera nocturna de montaña, que se ha convertido en mi nuevo reto.
Seguimos contando.

1 comentario:

Doña Treme dijo...

Haz lo que te haga feliz; bien sea correr, comer, bailar pasear... al final sólo nos llevamos eso. Un día serán esos recuerdos los que te ayuden a sonreir cuando mires atrás