lunes, 8 de octubre de 2012

Historia del Surf

Mi semana de surf, o mejor dicho, intento de surf; fue la cosa más divertida que he hecho jamás. Me desconecté del mundo. Olvidé todo. Fui muy feliz.
Estaba en Montañita, un lugar bastante hippie. Yo andaba en mi onda de intentar trotar en las mañanas, luego ir a mi clase y pasar la tarde leyendo.
Debo decir que es una actividad física muy difícil. Mis brazos son sumamente débiles y el día tres me dolía hasta respirar, pero valió la pena cada dolorcito.
Fue terapéutico.
Aquí van algunas fotitos y vídeos  Disculpen la calidad, pero el pobre profesor estaba pendiente de que yo no me matara con la tabla y de hacer fotitos y videos.

Todo empezó en la arena. Internalizar el movimiento y lo que se supone debe hacerse en el agua...


La primera tabla que se usa es grandísima y pesa mucho. Se supone que da más estabilidad y te ayuda a pararte. El profesor ese día te empuja, y no tienes idea de la fuerza necesaria para remar. De eso te enteras el día dos o más bien el tres, cuando no aguantas nada. Siempre necesité ayuditas porque llega un momento en el que mis brazos no daban y las olas te pegan duro y te echan hacia atrás, por mínimas que sean.


Aquí aprendiendo a dar la vuelta...


Sentada esperando olitas...


Ya en la ola, pero aun sin pararme.


Primera revolcada!



En pleno intento de parada. Aquí había cambiado por una tabla mas ligera, pero igual de inmensa. Nunca seguí avanzando como para ir por una más pequeña.


Finalmente de pie, pero en la espumita...


Y un poco más...



Aquí me dejó la ola...



Patulequeando...




En este videito voy en la olita, aunque no se ve muy bien...





1 comentario:

karina montes dijo...

que emociónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!!!